"Porque el fin no justifica a los
Medios."

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Privacidad: ¿existe seguridad online?

Ha sido anunciada ya la nueva actualización de facebook. Se llama “Timeline” y consiste en trasformar el perfil fijo en una bitácora donde todos lo escrito y publicado en tu muro será ordenado cronológicamente. Un auténtico diario online, teniendo en cuenta que usualmente un diario es algo privado que nadie deja leer. En los próximos días, nos guste o no nos guste, a todos los usuarios de la red nos renovarán una vez más nuestros perfiles. ¿Pero será esto garantía de seguridad a la hora de proteger nuestra información?

Y es precisamente ahí donde surge la cuestión de hoy porque lo que nos podría parecer seguro, no lo es tanto. La seguridad de nuestra privacidad online es algo que parece bastante relativo. Luego de los escándalos de Wikileaks es difícil pensar que aquello que publicamos en internet pueda quedar protegido. Sino bastaría con preguntarle al mismo Mark Suckerberg, fundador de facebook, que hace pocos días fue víctima de un “bug”. Pocos son los países que se han ya protegido frente a las amenazas de los delincuentes informáticos como los “hackers”. En Argentina, por ejemplo, la Ley 26.388 del Código Penal asegura que "Será reprimido con prisión de quince días a seis meses, si no resultare un delito más severamente penado, el que a sabiendas accediere por cualquier medio, sin la debida autorización o excediendo la que posea, a un sistema o dato informático de acceso restringido". Una medida contundente que seguro hará pensar dos veces a quien tenga planeado un delito online.

La privacidad está en un gran peligro y somos nosotros mismos quienes la exponemos a ellos, convencidos de que las seguridades que nos prometen son suficientes. Es conveniente desarrollar un criterio adecuado para saber qué información es mejor no subir. Ojalá otros países sigan el ejemplo de Argentina y facebook se preocupe más de la seguridad de la red que de renovarla con tanta frecuencia.

Porque el fin no justifica a los medios.

P. César Piechestein

jueves, 15 de diciembre de 2011

Informar sobre la Iglesia: Dos de tres

Cuando de informar sobre la Iglesia se trata la cosa no pinta muy bien que digamos. Somos conscientes de que lo normal no es noticioso, que si no hay conflicto de por medio parece que la noticia no “vende”. Siguiendo esos parámetros la Iglesia pocas oportunidades de estar en primera página tendrá, salvo que no sea por algún escándalo o polémica grave. Sin embargo hay que reconocer que aún hoy podemos encontrar diarios serios y de gran tiraje que brindan información positiva sobre la Iglesia, éste sería el caso de “El Universo”, en Ecuador.

Esta semana en su edición del lunes (12/12/11) se podría decir que la Iglesia salió ganando, porque obtuvo dos de tres. Y es que de las tres noticias sobre la institución dos eran positivas y la tercera aunque irrelevante, negativa. La primera era sobre la celebración del Bicentenario de la Independencia de Latinoamérica, en la fiesta de la Virgen de Guadalupe. Se resaltó el anuncio de su próxima visita al México y Cuba y se subrayó el llamado a luchar contra los males sociales. La segunda en cambio trataba sobre la carta de los obispos estadounidenses de origen hispano en la que dan esperanzas a los indocumentados y manifiestan su llamado a encontrar una solución digna y humana para los emigrantes. La tercera, que no fue la vencida, trata sobre un error en la comunicación de una dirección electrónica de la Iglesia filipina. En lugar de llegar a la página eclesial portaba al usuario a una página inmoral. Insisto en que hubiese sido simple no publicar una noticia así de irrelevante. Con todo, al final, se tendría que reconocer que el diario ha hecho un buen servicio informativo sobre la Iglesia.

Quizás alguno estará pensando que si no vemos noticias de la Iglesia en los grandes medios será porque no los hay o porque no son relevantes. Para que vean que es todo lo contrario les dejo el link de la agencia de noticias católica Zenit, así comprueban que hay mucho de que hablar.

Porque el fin no justifica a los Medios.

P. César Piechestein

martes, 13 de diciembre de 2011

"El fin justifica los medios", frase inmoral vigente - Mons. José Mario Ruiz

A Nicolás Maquiavelo, polifacético escritor florentino del siglo XV, se le atribuye la frase “El fin justifica los medios”. En sí misma la frase no es suya, pero su contenido está en su libro El príncipe, dedicado al príncipe de Florencia. La aplicación de la frase trasciende el campo político; es una expresión del permanente conflicto de la conciencia humana, sintetizada en la exclamación humilde y sincera de San Pablo: “Veo lo bueno y lo apruebo; pero me dejo guiar por lo malo”. Sugiero completar la siguiente lista de aplicaciones pasadas y presentes, grandes y pequeñas de esta frase.

- Robin Hood, el ladrón para los pobres. - El populismo, que agrada al pueblo, pero dificulta su desarrollo integral. - La justicia con mano propia.

- Coima, que es en sí misma inmoral, para conseguir algo en sí mismo bueno.

- Aborto, para defender la salud de la madre.

- Copiar los exámenes para “pasar de año”.

- Buscar la verdad, imponiendo “su” verdad. - Las FARC, invocando búsqueda de justicia, especialmente la económica, han utilizado el secuestro, el narcotráfico, etcétera. Personas libres de ideologías antihumanas no encuentran ya en las FARC ni una tenue diferencia entre guerrilla y terrorismo.

- Algunos estados justifican la fabricación y comercio de armamento, como un importante renglón de su presupuesto. Solo una parte de los recursos empleados en armas bastaría para alimentar y dar cobijo a todos los habitantes de la Tierra.

- El presidente Truman, para acelerar el fin de la guerra, ordenó se lancen bombas atómicas sobre Iroshima y Nagasaki. Se evita equiparar esta orden del vencedor a un genocidio

- Gobernantes de Estados Unidos de América y algunos de Europa tenían como objetivo garantizar para ellos un petróleo barato. Para lograrlo, invocaron la “democracia” y la salvaguarda de “derechos humanos”. Mintieron a propios y extraños e invadieron a Irak, país gobernado por un cercano amigo, mataron a miles de personas inocentes, empeoraron globalmente la situación de la sociedad y menoscabaron las reliquias de una cultura milenaria. - Se han repetido las mismas medias verdades, para ocultar la misma finalidad, con las mismas dolorosas consecuencias en Afganistán y Libia.

Terminadas invasiones y guerras con millones de muertos y enormes destrucciones, desangrados y exhaustos, han tenido que dialogar, para acordar y firmar tratados de paz. ¿Era necesario destruirse para reconstruirse? ¿Por qué no dialogaron antes? Por la ceguera y el egoísmo; que no afectan solo a las personas, afectan también a grupos humanos. El orgullo y la ambición de las colectividades son más fuertes y diluyen más fácilmente la responsabilidad

No solo los gobernantes, todas las personas llevamos dentro un grado de soberbia, de egoísmo y de ceguera. Nos convencemos fácilmente de que somos superiores en lo que somos y tenemos. En la alforja que llevamos colocamos al frente el bolsillo de los derechos; en la espalda, el de las obligaciones. No basta quejarse, exijamos una educación en valores para ir suprimiendo el “todo vale”.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Televisión: cantidad sin calidad

No cabe duda que, a pesar del desarrollo de internet, la televisión sigue siendo el medio más utilizado. Según un estudio de Barlovento Comunicación con datos de Kantar Media, los españoles miran un promedio de 246 minutos de televisión por persona al día (4 horas y 6 minutos). Queda demostrado que, al menos en cantidad de tiempo, la televisión sigue llevando la delantera a los demás medios de comunicación. Pero hay que tener en cuenta que todo poder conlleva una responsabilidad y es esa la llaga donde tendríamos que meter el dedo.

En Andalucía, Onda Giralda S.A., fue sancionada por los hechos ocurridos el 16 de septiembre de 2008, cuando a las 06.59 horas se emitió un fragmento de una película destinada a adultos con una duración de 25 minutos y 5 segundos. La sanción que obligaba a la televisora a pagar una multa de 300.506,06 euros, fue anulada por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 7 de Sevilla porque lo ha considerado un hecho aislado. Es decir que la falta quedará impune. Creo que es un ejemplo extremo, pero más allá de la pornografía, somos testigos de la profunda decadencia en los contenidos televisivos. La televisión se ha convertido en un transmisor de vacío, un pasatiempo que nos hace perder el tiempo puesto que no obtenemos ni siquiera un mínimo de información útil.

No es mi idea quedarme en el lamento. He trabajado en televisión desde la adolescencia y creo en el potencial educativo y de sano entretenimiento que tiene este medio. Pienso que depende de la creatividad de los comunicadores jóvenes el poder dar una nueva visión a la TV. Creo que es un salto que la publicidad dio hace algunos años, desde que los especialistas en marketing se dieron cuenta que no bastaba con mostrar una muchacha en bikini para vender un auto. El ingenio y la buena voluntad (junto a la reacción de los televidentes) está generando un cambio en la televisión de algunos países. Ojalá se contagie rápidamente a todos.

Porque el fin no justifica a los medios.

P. César Piechestein

Quien no respeta ¿merece respeto?

viernes, 9 de diciembre de 2011

Sobre la tan discutida Ley de Comunicación del Ecuador - David Samaniego Torres

¿Ley de Comunicación?


La “Ley de Comunicación” –desde hace tres años en alumbramiento peligrosamente retardado– no logra obtener una mayoría que dé cabida en su articulado a la razón y a la sensatez y que la libere de mezquinas pretensiones y del secuestro de la transitoriedad del poder, ahora en manos de una facción política empeñada, aparentemente, en la transformación de la institucionalidad ecuatoriana. El proyecto en discusión, conocido como “ley mordaza”, busca frenar a la “prensa corrupta”, impidiéndola su legítimo derecho a pensar y a expresar su pensamiento; pretende acallar toda opinión divergente valiéndose de la estructura global de poder, hábilmente trabajada, que comienza y termina en quien conduce el poder Ejecutivo, amo y señor del día a día de Ecuador, país alguna vez considerado “una isla de paz” que hoy sufre la arremetida inclemente de una despiadada violencia organizada y que a su vez enfrenta sin éxito la arremetida cada vez más estremecedora del narcotráfico. Este corto exordio nos conduce a reflexiones y conclusiones que comparto con ustedes, amables lectores de EL UNIVERSO. Hoy más que ayer, el silencio fruto del miedo, conveniencia o intencional miopía política es manifiesta complicidad en el posible descalabro de nuestra endeble democracia.

1. Escuché en un programa radial que, si por la fuerza de las circunstancias se llega a promulgar una “Ley de Comunicación”, esta debe asentarse en dos grandes pilares: la Constitución de la República del Ecuador y los Acuerdos Internacionales vigentes respecto a la libertad de expresión. Si la nueva ley, de alguna forma lesiona o contraría las normas mencionadas, significa que nace con una falla de origen, que es espuria, inconstitucional y reñida con la legislación internacional. Este pensamiento es sencillo, claro y nítido, no requiere de más palabras.

2. Jules Renard (1864-1910) decía que “escribir es una manera de hablar sin ser interrumpido”. El don de la palabra que enaltece al ser humano y lo eleva por sobre otras especies vivientes requiere de la libertad para proclamar sus ideas, para comunicarse, dialogar, intercambiar opiniones, etcétera. La palabra sin libertad, es la cárcel del pensamiento.

3. Si la palabra debe ser libremente expresada, para que sea verdaderamente humana, es obvio que puede, basada en su libertad, conculcar derechos consagrados tanto en la propia Constitución de un estado como en las declaraciones sobre derechos humanos. ¿Quién debe juzgar estos deslices o irrespeto a derechos de terceros?; pues, la Justicia, función del Estado que debe gozar de total autonomía. Si alguien dijera “lean, miren y escuchen los medios estatales; solo en ellos se dice la verdad” y al mismo tiempo tuviese injerencia en el control de medios de comunicación, es fácil comprender lo que pueda suceder.

4. La alevosía, desfachatez y la calculada arremetida, en “carga montón”, a la razón y al sentido común nublan densamente el horizonte nacional.

La comunicación no requiere de leyes específicas. La convivencia humana necesita que la Justicia cumpla con sus preceptos. La Justicia no tiene amos, obedece únicamente a la ley que propicia el respeto al derecho de los demás.

martes, 6 de diciembre de 2011

¿Por qué ciertos gobiernos limitan la libertad de prensa?

Esta es una pregunta que nos hacemos muchos y las respuestas podrían ser muchas. Quiero compartir parte del editorial del diario "La Nación" de Costa Rica del 1 del presente, titulado "El estorbo de la libertad de prensa". Creo que es una de las más probables respuestas a nuestra pregunta.
"La prensa es un estorbo para los regímenes populistas de nuevo cuño, surgidos en América Latina a imagen y semejanza del modelo venezolano. Según los lineamientos del novedoso diseño, la democracia se agota en el sufragio y el triunfo electoral es una licencia para moldear la institucionalidad a gusto del gobernante, sin la menor preocupación por los derechos de las minorías o las libertades fundamentales, que en una verdadera democracia no pueden ser conculcadas por decisión mayoritaria, no importa cuán libremente fue expresada en las urnas.

Ganado el poder, los nuevos populistas aprovechan su momentánea mayoría para rediseñar el Estado –ojalá con cambios a la Constitución misma– y crean una nueva legalidad tendiente a perpetuarlos en el poder y cerrar los espacios de oposición democrática. La prensa independiente, una institución ajena al aparato estatal, no desaparece de un plumazo, y su inmotivada confiscación o su aniquilamiento manu militari es una renuncia definitiva a la última apariencia de gobierno democrático. 
En consecuencia, los presidentes autoritarios se ven obligados a convivir con la prensa, casi siempre disminuida y cercada, pero transformada en el último reducto de la denuncia, la crítica y el reclamo ciudadano. Por eso no es de extrañar el papel de la prensa independiente venezolana, criticada por comportarse, en ocasiones, como un partido político de oposición, cuando el régimen de Hugo Chávez no le deja otro remedio.

El rediseño estatal de los nuevos populistas siempre incluye leyes restrictivas de la libertad de prensa y la crítica en general, así como la sumisión del Poder Judicial.

La prensa independiente es tolerada, pero el gobernante le fija límites muy alejados de los permitidos en las verdaderas democracias, respetuosas de los derechos humanos. Con ese remedo de legalidad, quedan en posición de presionar a los medios para silenciarlos a su antojo, según lo exijan las circunstancias."

lunes, 5 de diciembre de 2011

Políticos y Redes Sociales: Revalorizar la palabra

Probablemente redundo al afirmar que las redes sociales están asumiendo un rol cada vez más fuerte en la sociedad contemporánea, pero creo que es un fenómeno que bien merece comentarse. Lo que inicialmente (y aún para muchos) era un medio para comentar las cosas más irrelevantes de la jornada se ha convertido en un medio extraordinario para transmitir contenidos de todo tipo. Habíamos ya analizado la semana pasada como desde la blogósfera se han propuesto cambios revolucionarios, pero creo que poco podrían hacer los blogs sin la plataforma que les brindan las redes sociales. Es ahí donde se comenta y se amplifica la información. Es ahí donde cada persona puede colaborar directamente como catalizador de una idea, un evento o una propuesta.

Mucho se critica a la clase política y es que quizás dan mucho de que hablar. Siendo ésta la realidad no podían quedar fuera de las redes sociales. Las últimas elecciones en España han contado con ellas como elemento adjunto. Más de 2,7 millones de mensajes publicados en la red Twitter, lo que representa un ritmo de 110 «tuits» por minuto lo confirman. En concreto, el día del debate entre los dos principales candidatos y el día de las elecciones han sido los que más «tuits» han tenido, con 500.000 y 400.000 «tuits» respectivamente. Lo que corrobora el deseo de participar que tienen los ciudadanos y además la importancia del factor “tiempo real” que brindan las redes. Es eso lo que la clase política desea aprovechar, al parecer no sólo con objetivo electoral sino también para mantenerse en contacto con la gente. Así lo hace Obama y ha asegurado hará el mismo Rajoy quien ha confirmado que continuará usando su cuenta en Twitter “Seguiremos comunicándonos con los ciudadanos a través de ésta herramienta” ha dicho.

Estoy convencido que aún no hemos agotado el potencial de las redes sociales y que queda mucho que crear en el ciber espacio. Sin embargo y teniendo en cuenta el valor de la persona y de la comunicación, no se deben instrumentalizar ni la una ni la otra. Creo que habrá que pensar en renovar el valor de la palabra y el de las relaciones interpersonales “presenciales”.

Porque el fin no justifica a los Medios.

P. César Piechestein

martes, 29 de noviembre de 2011

Verdad y libertad en la comunicación - Mons. José Mario Ruíz

Les publico totalmente (no tiene ni una coma de desperdicio) un artículo de Monseñor José Mario Ruíz, publicado por diario "El Universo" (Ecuador), el 28 de noviembre.

"Para entendernos mejor, expongo lo que entiendo por las palabras verdad y libertad. Verdad es la adecuación de lo dicho con el hecho. Libertad es la ausencia de todo género de coacción. Verdad y libertad son valores que, en general, no se realizan plenamente, porque irreflexión, prejuicios o intereses impiden su plenitud. La concreta imperfección de verdad y libertad, en vez de servir de pretexto para irrespetarlas, debe ser un llamado para cultivarlas, especialmente en los medios de comunicación, cuyo servicio está en el campo de estos valores.

Desconozco que algún clérigo de la Iglesia católica haya pedido se restrinja la libertad. A veces nos quejamos por el irrespeto a la verdad, como el de la carta al New York Times. Confiamos, más que en las rectificaciones, de hecho incompletas, en la pluralidad de información y, especialmente, en la educación del sentido crítico de los lectores.

He aquí extractos de la carta al New York Times de un sacerdote, cuya vida le da una especial credibilidad: Veo en su periódico una actitud morbosa, con la que teje una información de hechos ciertamente condenables, como los de pedofilia. En la información recoge hechos aislados de la década 70 y los junta, para darles más bulto, con otros hechos aislados de la década 80 y con hechos recientes. Estos hechos son verdad; son más repudiables por venir del 3% del clero. ¿Son toda la verdad acerca del clero? Es curioso –escribe este sacerdote– el desinterés por miles de sacerdotes que se consumen por millones de niños y adolescentes. No interesa al New York Times que hayan tenido que transportar por caminos minados en el 2002 a miles de niños desnutridos desde Cangumbe a Lwena (Angola). No le interesa que el clero haya salvado y está salvando la vida de miles de personas en México, mediante el único puesto médico en 90.000 km². Tampoco le interesa que hayamos dado la oportunidad de educación en estos años a 110.000 niños. Calla que el clero de Angola haya socorrido a 15.000 personas en los acuartelamientos de la guerrilla. No es noticia que sacerdotes, uno de ellos de 75 años, recorran la ciudad de Luanda, curando a los chicos de la calle.

Después de una larga enumeración, termina señalando al New York Times que más de 60.000, de los 400.000 sacerdotes católicos, que sirven en el mundo, han dejado su tierra y a su familia, para servir en leproseras, en centros de atención a afectados por el sida, orfanatos, campos de refugiados. Espero que el diario haya publicado la carta. Hay en concreto una mezcla de verdad y de libertad imperfectas. El perfeccionamiento de la una no pasa por el atropello a la otra. La una y la otra nos exigen –repito– reflexión, para descubrir y no sucumbir ante el fanatismo, ante los intereses económicos, como los de empresas farmacéuticas, ante consignas partidistas. Uno de los deberes de gobiernos democráticos es cuidar que los educadores cultiven en niños y jóvenes el sentido crítico, una garantía de libertad."

lunes, 28 de noviembre de 2011

Periodismo e internet : la era de los blogueros

Cuando se habla de la "Primavera Árabe" para referirse a la revolución democrática que vive esa zona del globo, habría que pensar cuál ha sido la chispa que encendió la mecha a nivel social. No cabe duda que motivos para exigir un cambio no faltaban, pero siendo que vivimos en la era digital han sido precisamente las redes sociales la chispa que inició un fuego que está muy lejos de extinguirse. El diario ABC de España lo reconoce plenamente en el caso de la guerra en Libia. Las ideas y sobre todo las convocatorias a las manifestaciones y protestas, llegaron a las masas a través de los social networks. Y es que es prácticamente imposible acallar a quien se manifiesta en la red, sobre todo porque no es una persona sino que son miles, millones, cada uno se convierte en un comunicador, un catalizador, capaz de contagiar a otros mucho más rápido y eficazmente que con la prensa o con las reuniones clandestinas.

Meses atrás la revista Times reconocía como el personaje más influyente del año a Wael Ghonim, quien a través de su blog logró lanzar una revolución pacífica que desembocó en el fin del régimen de Hosni Mubarak. Y podría citar otros ejemplos de blogueros que, por denunciar el narcotráfico y la corrupción, han pagado con sus vidas. Pero la idea sigue siendo la misma: estamos entrando en una época donde todos nos hemos convertido en comunicadores globales. Las ideas ahora se transmiten más lejos y más rápido. De ahí que todos nos sintamos llamados a participar.

De seguro ésto para el gremio de los periodistas, más que como competencia, debería asumirse como un desafío. Si es verdad que hoy en día cualquiera puede lanzar un blog, también es cierto que la calidad de lo que produzca no llegará a la altura de lo que podría surgir de la pluma de quien lo hace como profesión. Hoy más que nunca se necesita un periodismo serio y profundo que pueda orientar a tantos y acompañar a quienes van también haciéndose escuchar en la red, aunque sea a nivel de principiante.

Porque el fin no justifica a los Medios.

P. César Piechestein